17
JUN
2019

Restauración de Válvulas

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En las visitas realizadas a las comunidades de regantes y compañías de aguas, muy a menudo nos encontramos con válvulas de control (automáticas) instaladas que no han llegado a funcionar nunca, que están sobre dimensionadas o que realizan una función innecesaria en la instalación.

Bien sea por el afán de vender por parte de los comerciales, bien sea por no tener claro las necesidades de los clientes a la hora de realizar los diseños, la realidad es que se despilfarra mucho dinero en válvulas que generalmente van a parar al “cementerio de los elefantes”.

Ocurre además que cuando vas a hablar con un fabricante acerca de la posibilidad de reutilizar una válvula existente, generalmente no garantizan la solución, no se puede hacer, o simplemente: “eso yo no te lo hago.”

La vida útil de las válvulas, siempre que sean de buena calidad, es muy larga en el tiempo, encontrando ejemplares con 15 y 20 años de antigüedad todavía en funcionamiento, pero claro, tienen un defecto, al igual que los coches requieren de mantenimiento.

El mantenimiento es muy sencillo y basta con realizarlo una o dos veces al año, pero claro, la válvula no puede ir al taller. Y entonces… ¿A quién llamo?.

Probablemente la empresa que me lo vendió no tenga servicio de formación o mantenimiento, las oficinas centrales estén en Madrid, Barcelona, Pais Vasco… ¿Cuanto cuesta que me envíen un técnico desde allí? ¿Qué disponibilidad hay en los repuestos?

Al igual que en los coches, hay que ser lo suficientemente serios y responsables como para entender que antes de vender un nuevo modelo (lo sabemos muy bien por haber suministrado vehículos eléctricos  y repuestos para toda España) , tenemos que ser capaces de garantizar un correcto servicio post-venta, lo que significa tener en stock suficientes repuestos y un servicio técnico cualificado preparado para actuar en cualquier momento.

Una válvula que deja de funcionar, puede interrumpir el servicio de agua potable, provocar una rotura o en definitiva dejar a gente sin agua.

¿Cuánto tiempo le podemos pedir a alguien que deje de beber? y a un agricultor en plena cosecha, ¿Cuánto le pediremos que deje de regar en el momento de engorde de la fruta cuando se juega el dinero invertido todo el año y los beneficios?.

Desde IBERAGUA hemos hecho una fuerte apuesta por la adecuación de válvulas “recuperables” del mercado, para ponerlas a funcionar realizando las funciones que realmente sean necesarias, con unos costes mínimos y una garantía de funcionamiento. Dando la solución a medida y modificándolas en base a las necesidades.

Hoy os queremos presentar dos reportajes de ejemplo de recuperación, el primero se trata de una válvula de la serie 700 de BERMAD DN 400 mm de doble cámara, equipada originalmente con piloto altimétrico que nunca llegó a funcionar reconvertida en válvula bi-direccional de llenado/ vaciado de depósito con accionamiento remoto mediante piloto flotador de doble nivel con una toma de presión externa (por carecer de presión en la red) y con sensor hidráulico de falta de presión para la apertura y aporte desde depósito.

Las necesidades del cliente consistían en llenar un depósito desde una tubería, en la que el agua sólo llegaría cuando un determinado pozo estuviese en marcha, y controlase el llenado del depósito. Pero también se requería que en caso de estar parado dicho pozo, y vaciarse la tubería, la válvula lo detectase y se abriese para aportar desde el depósito. Magnífico ejercicio de diseño y magnífica re-utilización de válvula.

El segundo ejemplo se trata de una válvula de sobre-velocidad de DN 700 marca ROSS, que sencillamente estaba inactiva desde no se sabía cuando. Este tipo de válvulas son la combinación de una válvula de mariposa, un resorte (sensor de velocidad del agua), y un contrapeso activado hidráulicamente por una bomba manual de aceite, que a la sobre-velocidad obliga a la válvula a cerrar, con una velocidad regulable.

Aparentemente, por no cerrar correctamente las mariposas a la salida del depósito, se cortó el agua mediante esta válvula, pero la falta de mantenimiento y control, permitió fugas que acabaron dañando la fundición e impidiendo la estanqueidad además de, lógicamente, bloquear la mariposa, que ya no cerraba.



En ambos casos se realizó un desmontaje, recuperación de piezas, cambio de juntas, chorreado de la fundición, y repintado, esta vez con pintura de poliuretano de excelente calidad. Ambas dos válvulas están actualmente funcionando con sus respectivas guías de conservación, lo que ha supuesto un gran ahorro para ambos propietarios y un ejemplo de eficiencia y reciclaje.

Desde el equipo técnico de IBERAGUA nos sentimos orgullosos de ser útiles, realizando un buen trabajo y ayudando a nuestros clientes a ser más eficientes.

Un saludo, Fernando Gea

Director Técnico – Comercial

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