17
JUN
2019

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Iberagua

CASO PRÁCTICO DE BOMBEO SOLAR.

Enclavado en Los Isidros (Requena), en pleno parque natural, se encuentra una hermosa explotación agrícola. Por la particularidad del entorno, el tendido de líneas eléctricas, además de costoso, resulta inviable.

Afortunadamente lo que si hay es agua, y aunque tiene una alta concentración de sales, el cultivo de olivo de la variedad arbequina lo tolera de forma satisfactoria.

La suma de los campos supone un total de 15.000 olivos en super-intensivo y el aceite de primerísima calidad se comercializa como aceite en rama Premium virgen extra, con reconocimientos contrastados por parte de diversos organismos.

El bombeo se encuentra a 140 metros de desnivel del depósito principal y el nivel dinámico del pozo a unos 70m . Además existe una segunda balsa para el riego de las zonas más bajas.

Hasta la fecha la alimentación se realizaba mediante un generador de gasoil, lo que representaba un enorme problema, ya que se alcanzaban en el grupo altas temperaturas en verano que obligaba a realizar los riegos de forma presencial y en horarios nocturnos . Además de un considerable impacto sonoro y de emisión de CO2 .

El primer paso fue el proyecto de una instalación fotovoltaica para atender las necesidades hídricas de la finca. Para lo cual se realizaron los cálculos a través del programa de cálculo de Atersa, manejando los distintos supuestos y siempre basándonos en las curvas reales de la bomba instalada, obteniendo la previsión en cada mes del año.

A continuación se diseñó una estructura metálica acoplada al perfil de la finca para minimizar el impacto ambiental y poder fijar de forma adecuada los 31,68 kW de paneles.

Los paneles seleccionados fueron de la marca Atersa , modelo A-330-72 (330 Wp ) instalados en 6 series de 16 paneles cada una con una Voc máxima de 770 V a una inclinación de 20º, fabricados en Valencia con garantía de eficiencia de producción, longevidad y libre de daños ocultos que pueden aparecer con una incorrecta manipulación o transporte.

La inclinación de las placas, a diferencia de las instalaciones para venta de energía, lo que buscan es la máxima eficiencia a lo largo del año, especialmente en aquellos meses en que las horas de sol y su intensidad son menores (mayor cantidad de días nublados y menos horas de sol)

Para el variador se escogió también el equipo de Atersa, con un variador Fuji ESP 22/400. Sistema muy sofisticado con un magnífico rendimiento. Este permite con un nivel de radiación pequeño, arrancar la bomba y ponerla a producir aunque sea a baja frecuencia. No cabe duda que la elección de unas buenas placas (en número suficiente ) y un buen variador representan un importante aumento en la capacidad de bombeo de la instalación y una garantía de funcionamiento.

En el caso de la bomba, se reutilizó la existente, el modelo SXT-10/37 – 15,6 Kw de la casa IDEAL.

Para completar el bombeo, se instalaron dos programadores Heimdall en espejo, de manera que desde el bombeo pudiésemos controlar el llenado de una balsa situada a 1,3 km en línea recta, y mantener así siempre la balsa llena. El uso de este programador permite además la posibilidad de controlar otras 15 salidas para válvulas motorizadas, relés, arranque y parada de bomba, iluminación, abonado,… así como otros diez varemos de entrada como temperatura ambiente o del bombeo, humedad del suelo, alarma de la caseta o de las placas, niveles de depósitos o de columna sobre la bomba sumergible, control de presión, control de caudales, y todo tipo de sensores analógicos o digitales, lo que abre un mundo de posibilidades en cualquier aplicación (invernaderos, embalses, bombeos, medición, control). Registrando además los resultados para poder posteriormente comprobar las estadísticas y hacer previsiones a futuro.

Presenta además la gran ventaja de poderse monitorizar desde el móvil, pc o Tablet así como actuar, con lo que en cualquier momento podemos comprobar el estado de nuestra instalación y actuar sobre ella.

El resultado es sorprendente, ya que ha facilitado enormemente el manejo de la finca, y la calidad de vida de su propietario, se ha reducido el gasto que antes había en gasoil y se ha mejorado en términos medioambientales y de ruido.

Lo mejor de todo es que se prevé que la amortización de la inversión se produzca en 6-7 años.

Esta instalación podría estar en cualquier parte del mundo, ya que mientras tenga agua, el resto es totalmente autónomo y autosuficiente.

Fernando Gea

Técnico Comercial

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